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El deporte y sus mecenas capitalistas
Escrito por Felipe
Ponce y Rosa N.
viernes, 05 de marzo de 2010
“¡Ha muerto el tirano!” ha debido ser el grito interno de muchos de los trabajadores y trabajadoras de Laboratorios Vargas y sus empresas filiales, así como de la misma Organización Deportiva Cocodrilos, cuando se conocía la noticia que el pasado jueves 26 de febrero de 2010 había finalmente fallecido Guillermo Valentiner, presidente de dichas empresas. Conocido como un supuesto mecenas del deporte venezolano, particularmente de fútbol, por ser dueño del Caracas FC, ha recibido un caudal de elogios en toda la prensa burguesa. Todos ellos cuidadosamente esconden la realidad que hay detrás de los supuestos mecenazgos de los capitalistas en el deporte y la ciencia: Se trata sólo de puro y simple negocio, ni más ni menos.

Alabanzas a un supuesto mecenas del Deporte

El Diario El Universal empezaba su nota sobre la muerte de Valentiner en los siguientes términos “El fútbol, el baloncesto y el deporte en general en Venezuela viven una hora de tristeza: Guillermo Valentiner, presidente de la Organización Deportiva Cocodrilos y gestor de los triunfos del Caracas Fútbol Club y Cocodrilos de Caracas, murió ayer en la tarde” (El Universal, “Día de Luto para el Deporte”, 26/02/2010), mientras que el diario Tal Cual lo hacía de la siguiente manera “Murió el doctor Guillermo Valentiner luego de padecer una penosa enfermedad. Tras su deceso deja un gran legado en importantes instituciones deportivas del país, que conformó bajo la Organización Deportiva Cocodrilos.”

En los sitios especializados en fútbol y deporte en general, tampoco faltaron las alabanzas y toda clase de epítetos rimbombantes. En el sitio web VenezuelaEsFutbol.com en un corto artículo lleno de elogios titulado “Un soñador de realidades” está dedicado a alabar como bajo las riendas de Guillermo Valentiner el Caracas FC pasó a ser en 3 años un equipo campeón en la liga nacional. Lo que se le escapa contar al autor es cómo tras cada campeonato conquistado el equipo era descuartizado para vender a los mejores jugadores a otros equipos, nacionales o internacionales. Ahí estaba el verdadero objetivo de su mecenazgo futbolístico: servir de herramienta de mercadeo para Laboratorios Vargas y sus productos, reducir impuestos y por supuesto generar ganancias a través de la venta y cambio de jugadores.

En diversos de los artículos que publicó la prensa burguesa se menciona al Cocodrilos Sport Club, un club privado con diversas instalaciones deportivas puestas al servicio de sus socios y ubicado al final de la Cota 905, cerca de La India. El Universal comenta al respecto “El viejo Cocodrilos Raquet Park, actualmente Cocodrilos Sport Park y sede principal de la organización que encabezaba, es desde 1970 escenario para la práctica de fútbol, beisbol, softbol, baloncesto, fútbol sala, bowling y racquetbol, entre otras disciplinas.” Sin embargo, las puertas del club están celosamente custodiadas y debidamente cerradas a los pobladores de la populosa barriada de la Cota 905. Pero en el citado artículo de VenezuelaEsFutbol.com se comenta al inicio “Donde antes había ‘monte y culebra’ ahora se erige el Cocodrilos Sport Park”. Y es que siempre causó intriga cómo hizo el Dr. Valentiner para conseguir todos los permisos para deforestar y montar en zona verde su fabuloso club deportivo, particularmente el Cocodrilos Stadium, inaugurado en 2005. En la reseña que hace el diario Tal Cual, antes citado, se comenta al respecto “El 20 de julio de 2005, Valentiner inauguró el Cocodrilos Stadium, la cancha de grama sintética que sirvió de sede al Caracas FC. ‘Hubo que cortar tanto cerro que parecía imposible, pero gracias al esfuerzo de todos tenemos cancha después de 16 años de esfuerzo’, señalaba el dirigente en aquel momento de inicios de esa obra de gran magnitud.” En el periódico guayanés El Diario del Caroní se comenta que “Consolidó parte de su patrocinio deportivo por medio de Cocodrilos Sports Park, que cuenta con canchas de softbol, tenis, racquetbol y fútbol. El estadio de fútbol, con grama sintética, es uno de los mejores del país con capacidad aproximada para 5.000 aficionados.”

Ministra del Deporte se une al coro de alabanzas

No sin cierto asombro pudimos leer las palabras y los no pocos elogios y alabanzas que dedicó Victoria Mata, Ministra del Poder Popular para el Deporte, al fallecido fundador de la Organización Deportiva Cocodrilos. “El doctor Valentiner fue un ejemplo para todos los venezolanos. Su perseverancia, la pasión y lo exigente que fue con las personas que lo rodeaban le llevaron a lograr objetivos importantes para la familia del deporte. En nombre de nuestros atletas y del Gobierno Nacional, queremos expresar nuestras palabras de condolencia a sus familiares por tan lamentable pérdida”, manifestó la ministra en un comunicado de prensa. “Que Dios lo tenga en la gloria. Creo que de por vida hay que darle las gracias por su aporte al desarrollo del deporte venezolano. Sin duda, el doctor Valentiner tiene un lugar muy bien ganado en la memoria deportiva de Venezuela y su sensible fallecimiento enluta, pero a la vez nos refresca la obra de un hombre perseverante y disciplinado que demostró en vida su gran amor por el país”, finalizó Mata.


Laboratorios Vargas y Guillermo Valentiner: ¿Modelo de Empresa patriota y nacionalista?

Guillermo Valentiner fundó junto a su padre, Willy Valentiner, Laboratorios Vargas, en plena dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Laboratorios Vargas y sus empresas filiales fue una de las pocas farmacéuticas que permaneció funcionando en el país luego de la estampida hacia Colombia, principalmente, que protagonizó este sector en los años 1990, durante el segundo gobierno de Caldera. Sin embargo, es largo el historial de vejámenes y abusos contra sus trabajadores y trabajadoras, además de una férrea línea antisindical en todas las empresas de su grupo farmacéutico (y deportivo también). Incluso en 1996, en pleno juego del Caracas FC en el estadio Brígido Iriarte, despidió a todos los trabajadores de la Banda Vargas, perteneciente a la Sociedad Cultural Vargas, luego de abofetear a uno de ellos, insultar a varios y ensañarse contra los que habían elaborado una carta solicitando mejoras salariales para los trabajadores de dicha banda.

Tan sólo el año pasado, a principios de Febrero, los trabajadores de las empresas Tec-envase C.A e Induvar S.A, pertenecientes al grupo de Laboratorios Vargas, ubicadas en el sector Guayas Las Tejerías Santos Michelena, estado Aragua, tomaban las instalaciones de la empresa en protesta contra la paralización de la discusión de la Convención Colectiva y de la gran cantidad de enfermos ocupacionales que había producto del incumplimiento de las medidas mínimas de seguridad y salud laboral. En Mayo de 2009, a través de la página web de La Hojilla en VTV se denunciaba el despido arbitrario e injustificado de trabajadores que habían protestado contra el incumplimiento de las condiciones mínimas de seguridad y salud laboral y de otras cláusulas contempladas en la convención colectiva del sector farmacéutico.

Este mismo año, poco antes de conocerse la muerte del Dr. Valentiner, trabajadores de CAPSUVAR, también perteneciente al grupo Laboratorios Vargas, denunciaban a través de La Hojilla el anuncio de la supuesta quiebra de la empresa y que iban a cerrarla, dejando sin trabajo a más de 100 familias. CAPSUVAR es una sociedad venezolano canadiense que agrupa a Laboratorios Vargas S.A de Caracas y Capsule Technology International Ltd. de Windsor, Canadá, para producir cápsulas rígidas de gelatina. En Octubre de 1997, el diario El Universal dedicaba un artículo a esta empresa, a propósito de haber sido escogida por Venezuela Competitiva como una de las 3 empresas más exitosas de ese año, comentaba “Capsuvar, que existe desde 1987, y fabrica 90% de los minúsculos envases medicinales que se utilizan en Venezuela y además exporta a Estados Unidos, Perú, Costa Rica, Guatemala, Panamá, El Salvador, República Dominicana, Trinidad y Tobago y Siria.” Más adelante, el artículo también comentaba que “Capsuvar es la única industria nacional que produce cápsulas para medicinas con las que abastece a 60 laboratorios locales y transnacionales con plantas en el país. Mantiene una nómina de 85 personas _fuera de las 1.200 de Vargas_ y registra un crecimiento interanual de 25%, índice que también es esperado para 1998.”

Guillermo Valentiner nunca ocultó su admiración por los dictadores venezolanos Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Jiménez, además de expresar simpatía por los dictadores fascistas Benito Mussolini y Adolfo Hitler y por supuesto por el imperialismo prusiano, particularmente en la figura de Otto von Bismarck. Su legado no es distinto al de otros capitalistas que, bajo la apariencia de grandes patrocinadores y mecenas del deporte, la cultura o la ciencia, han amasado cuantiosas ganancias y contribuido no con el desarrollo del deporte, en este caso, sino a aumentar su comercialización y a convertirlo en un jugoso negocio.

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