Noticias y Medios »




El metro está sobre el máximo de su capacidad instalada. La Línea 1, que fue diseñada en 1983 para atender una demanda de 1.342.759 pasajeros por día, está funcionando al tope. Hasta 2006 operaba con 74% de su capacidad de transporte, lo que representaba unos 995.000 pasajeros por día. Hoy, el sistema opera con 99%, luego que se incorporaron 200 mil pasajeros por día con la entrada en servicio del Metro Los Teques, la Línea 4 y el tren de los Valles del Tuy, según lo revela un informe de la Gerencia de Mantenimiento.

El incremento de la demanda supone un grave inconveniente en momentos cuando el sistema presenta una disminución en su oferta. Según fuentes del Metro, de los 39 trenes que deberían prestar servicio comercial en la Línea 1 al menos 32 presentan fallas por aislamiento en sus motores. Ello sin contar que otros dos carecen de las tarjetas de información de la lógica de tracción (BLTF), que los mantiene completamente inmovilizados.

Un informe de la Gerencia de Mantenimiento con fecha julio de 2009 revelaba en ese entonces que la flota de trenes de la Línea 1 estaba amenazada principalmente por problemas en la sustitución del sistema conocido como "bogui motorizado" (medio de locomoción de los trenes que supone tracción y frenado), pues éstos habían alcanzado su vida útil y los daños estructurales que presentan tanto a nivel de los semichasis como de traviesas suponen riesgo de descarrilamiento.

Para ese momento, se hablaba de que existían 230 motores a la espera de reparación a un costo de 12 millones dólares. A ocho meses, fuentes del Metro aseguran que el problema de los motores sigue sin resolver, por un asunto de toma de decisiones entre contratación nacional versus extranjera.

Se presume que el retraso no debería ser por un problema de recursos, pues el 15 de diciembre de 2009 salió publicada en Gaceta Oficial N° 5.944 la aprobación de BsF 696.657.385 a Cametro por concepto de inversiones operativas, la cifra más alta que se ha destinado para mantenimiento por esta vía desde 1998. Habría que ver si el Mopvi no ha desembolsado los recursos o si es un problema de ineficiencia en la gestión.

En todo caso, la tarea adquiere carácter de urgencia, pues fuentes de la empresa de transporte revelan que actualmente el tiempo medio entre fallas (tmef) ronda de 8 a 9 horas. Cuando el sistema subterráneo inició actividades comerciales en enero de 1983 el tiempo medio entre fallas (tmef) era de 32 horas. Ese margen garantizaba que los trenes operaran sin problema durante dos jornadas operativas de 17 horas.

Pocas veces la directiva del Metro se pronuncia sobre estas fallas. Lo hizo cuando aumentó el nivel freático (aguas subterráneas) entre las estaciones Plaza Venezuela y Ciudad Universitaria el 29 de octubre; cuando se afectó la alimentación de los equipos de señalización en Palo Verde el 10 de noviembre y el 24 de ese mes cuando entró un tren con puertas abiertas a La Yaguara. Pero solo para pedir disculpas y prometer que pronto se verán los resultados de la rehabilitación de la Línea 1.

Mirelis Morales Tovar
EL UNIVERSAL
Comentar 

Attached file(s)

7993810_copia.320.235.thumb.jpg

Quién votó este artículo


Comentarios

No one has commented on this article yet.

Enviar comentario
Para comentar por favor ingrese las dos palabras que muestra la imagen.
Para evitar ingresar siempre estas dos palabras, registrese como usuario.
Si su comentario no tiene nada que ver con el tema, este mismo ser removido,
para asi garantizar la calidad de la informacin
 Nombre : 





Ingresar para comentar o registrese aquí.